Defensas a punto para el frío

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Nos encontramos en una época del año en la que las temperaturas varían constantemente y, además, ya notamos como las horas de sol van disminuyendo. Si a esto le unimos el estrés por las obligaciones diarias, ¿qué obtenemos? Típicos resfriados y gripes de otoño: frío, estornudos, dolor de cabeza, tos, malestar general…

Vista la situación de la que pocos se libran, ¿podemos lograr pasar este periodo sin ser víctimas de los virus? ¡Sí! Una buena prevención nos ayudará a que nuestro cuerpo esté protegido y con las defensas a punto.

¿Por qué nuestras defensas se debilitan?

Existen varios factores que hacen que nuestra sistema digestivo y respiratorio esté más debilitado y, por tanto, seamos más propensos a coger infecciones como es la gripe o el resfriado. Estos son:

  • Dieta no adecuada en la que no se incorporan los nutrientes necesarios.
  • Estrés.
  • Exposición a la contaminación ambiental.
  • Mal descanso.

Alimentación para fortalecer

Varias recomendaciones nos ayudarán a fortalecer nuestro sistema, así como a sentirnos con más vitalidad.

  • Eliminar los alimentos ricos en grasas.
  • Eliminar los azúcares refinados.
  • Evitar las digestiones pesadas.
  • Beber de forma abundante líquidos: agua, sopas, zumos naturales o infusiones.
  • Incrementar el consumo de alimentos ricos en zinc, hierro y vitaminas C y D, ya que contribuyen al funcionamiento del sistema inmunitario. Entre ellos encontramos los cereales integrales, la soja, algas, legumbres, pescado o setas.

¿Algún complemento?

Tanto si queremos prevenir o si los virus ya se han instalado en nuestro organismo, podemos ayudarle con una complementación nutricional correcta.

Es el caso, por ejemplo, de los probióticos, esenciales para la flora de nuestro intestino, el cual contiene el 70% del total de células inmunitarias de nuestro organismo.

¡Defensas a punto!

Para que nuestras defensas estén preparadas para afrontar los meses de frío debemos tener en cuenta un conjunto de factores necesarios: alimentación, complementación, ejercicio físico, buen descanso y una buena salud emocional. Además, nunca está de más realizar una depuración del organismo. (Puedes leer las claves para llevarlo a cabo en este enlace).

Tampoco debemos olvidarnos que es importante, como método de prevención, lavarse las manos frecuentemente.

¿Y si ya me han invadido los virus?

La primera medida es descansar, beber líquidos, seguir una dieta adecuada y tomar alguna complementación natural que nos ayude a recuperarnos.

¿Tienes alguna duda? ¡Consúltanos!

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