esclerodermia

Esclerodermia: ¿Qué es y cómo afecta?

La piel puede verse afectada por distintas lesiones o enfermedades de distinta causa. Las enfermedades autoinmunes, como la esclerodermia, son una de ellas.

El Día Mundial de la Esclerodermia, que se conmemora el día 29 de junio, tiene como objetivo reconocer y divulgar acerca de esta enfermedad.

La Dra. Cristina Zemba, nos explica, en la Unidad de Dermatología de Clínica Omega Zeta, expertos en medicina integrativa en Barcelona, en qué consiste, cómo se manifiesta, diagnostica y trata esta enfermedad.

¿Qué es la esclerodermia y cómo se desarrolla?

La esclerodermia es una patología se basa en la acumulación de tejido similar al cicatricial en la piel y otros tejidos del cuerpo. Se trata de un trastorno de base autoinmune, en que el sistema inmunitario ataca por error los tejidos sanos del cuerpo y los destruye.

Su desarrollo se basa en tres niveles. En primer lugar se produce un estrechamiento y endurecimiento de los vasos sanguíneos. Seguidamente se produce fibrosis debido a un aumento de la producción de colágeno.

Finalmente, se da una alteración autoinmune.

¿Cuáles son sus causas y qué prevalencia tiene?

La causa tras esta enfermedad es aún desconocida, pero se cree en un origen multifactorial en que intervienen factores ambientales y genéticos.

La esclerodermia afecta a 3 de cada 100.000 personas, por lo que se considera una enfermedad rara.

Afecta sobre todo a personas con una edad comprendida entre los 30 y los 50 años y especialmente a mujeres (en una proporción 1:4). Suele venir acompañada de otras enfermedades autoinmunes como el lupus eritematoso.

¿Qué tipos existen y cuáles son sus síntomas?

Dependiendo de las zonas que afecte, encontramos la esclerodermia localizada (o morfea) y la esclerodermia sistémica.

La primera afecta a la piel del tórax, del abdomen y las extremidades (pero raramente a la cara, manos y pies) y se desarrolla lentamente, normalmente sin causar daños orgánicos.

En el segundo caso, esta afecta a grandes zonas de piel u otros tejidos de órganos como el corazón, los pulmones, los riñones etc.

Los síntomas dependen del tipo de esclerodermia, pero las manifestaciones más comunes son las siguientes:

  • Cansancio, fatiga.
  • Dolor articular y muscular.
  • Inflamación y/o pérdida de fuerza.
  • Hinchazón en las manos.
  • Pérdida de peso.
  • Pérdida de cabello.
  • Llagas.
  • Piel facial tensa.

Otros síntomas frecuentes pueden ser:

  • Endurecimiento de la piel.
  • Cambios en la pigmentación cutánea.
  • Arañas vasculares.
  • Fenómeno Raynaud (cambios en la coloración de los dedos de manos y pies ante el frío o el estrés).
  • Infecciones frecuentes.
  • Problemas de origen psiquiátrico.
  • Afectación de órganos internos.
  • Rigidez, dificultad de movimientos.

¿Cómo es son el diagnóstico y el tratamiento de la esclerodermia?

Para diagnosticar la esclerodermia, el profesional sanitario podrá llevar a cabo las siguientes pruebas:

  • Examen físico.
  • Análisis de presencia de anticuerpos.
  • Prueba de factor reumatoideo.
  • Pruebas metabólicas.
  • Análisis de orina.
  • Hemograma completo.
  • Biopsia cutánea.
  • Pruebas de diagnóstico por imagen.

En lo referente al tratamiento, aún no existe tratamiento específico para la esclerodermia, pero sí fármacos para controlar los síntomas y prevenir complicaciones, tales como corticoesteroides o medicamentos inhibidores del sistema inmune.

En estos casos, también será muy beneficioso realizar ejercicio físico regular, proteger correctamente la piel del sol y el frío, y evitar la acidez estomacal, el tabaco y el estrés.

Si precisáis de mayor información acerca de cómo cuidar vuestra salud correctamente, os invitamos a seguir los artículos de nuestro blog, consultar nuestras áreas terapéuticas, o poneros en contacto con nosotros sin compromiso.

Dermatología Integrativa. Microinmunoterapia. Micronutrición. Medicina genómica. en Clínica Omega Zeta
Especialista en Dermatología y Venereología, otorgado por la Universidad de Buenos Aires en 1989, y homologado por el Ministerio de Educación y Ciencia de Madrid en el año 1991.

La especialidad se realizó en régimen de Residencia Médica, constando de un examen inicial de selección y 4 años de residencia médica, a los que se agregan 2 más en el mismo hospital con cargo de Jefe de Residentes e Instructor de Residentes.
Dra. Cristina Zemba

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