beber agua

Con el frío, ¿bebes suficiente agua?

Beber agua es una de las mejores opciones para mantener una buena salud y ganar vitalidad pero, esta labor, a veces resulta complicada durante las épocas de frío debido, entre otros factores, a la disminución de la sensación de sed. ¿Cómo saber si estás bebiendo lo suficiente?

Cuando el agua no es ingerida en las cantidades adecuadas, nuestro cuerpo comienza a enviar pequeñas señales de alarma. Tenemos que tener en cuenta que estas cantidades no sólo consisten en la ingesta de agua, sino que también se cuentan la obtenida a través de algunas frutas, vegetales, sopas, zumos naturales…

Síntomas de deshidratación

A continuación mencionamos algunos de los síntomas más comunes que nos alertan de que necesitamos poner remedio y aumentar la ingesta de agua.

1. Sensación de sed. Es el síntoma más evidente de estar consumiendo poco líquido. Es producido por el cerebro, que envía señales de alerta para seguir con un óptimo funcionamiento. No esperes a tener sed para beber, hazlo de forma regular.

2. Boca seca. El consumo de líquidos sirve como lubricante para las membranas mucosas de la boca y garganta, y ayuda a mantenerlas libres de infecciones. Una sensación de sequedad o pegajosa en la boca, es síntoma de la disminución de la producción de saliva a causa de la deshidratación.

3. Debilidad. Sin líquido, los órganos no funcionan en buen estado y el sistema inmunitario se debilita. Como consecuencia, el organismo es más susceptible al ataque de los gérmenes y otros agentes.

4. Digestiones. El agua ayuda al movimiento intestinal. Sin una hidratación correcta, la mucosa estomacal se reduce, incrementándose así el riesgo de acidez, gastritis, e incluso empeoramiento del estreñimiento.

5. Fatiga. El beber agua es fundamental para los procesos depurativos del organismo y la eliminación de toxinas. Sino se bebe suficiente agua, el flujo sanguíneo y la oxigenación del cerebro se ven afectados, apareciendo episodios de fatiga o poca concentración.

6. Dolores en las articulaciones. El cartílago y los discos espinales que protegen las articulaciones están formados en un 80% por agua. Por lo tanto, el consumo de líquidos es esencial para evitar la fricción de los huesos y las lesiones en las articulaciones, así como mantener las articulaciones lubricadas para soportar el impacto de los movimiento diarios. La deficiencia de agua aumenta el riesgo de traumatismos y deterioro prematuro.

7. Calambres. Los músculos también están compuestos en gran medida por agua, y su ingesta mantiene activa la circulación y evita alteraciones en los procesos inflamatorios. Por eso, especialmente durante la actividad física, es imprescindible tomar agua antes, durante y después del ejercicio para prevenir la aparición de calambres y otras alteraciones.

Ahora en invierno, ¿notas que bebes menos agua?

Como puedes ver, una ingesta adecuada de líquidos a diario nos protege y nos mantiene saludables. Procura tomar entre 6 y 8 vasos de agua al día y recuerda que las infusiones, caldos y zumos también cuentan. ¡No lo pases por alto!

El Prof. Pere Gascón es en la actualidad Director del Laboratorio de Oncología Molecular y Translacional y, Consultor senior del Departamento de Hematología-Oncología en el Hospital Clínic de Barcelona. Está certificado por la American Board of Internal Medicine en Medicina Interna, Hematología y Oncología Médica.Se formó en la New York University Medical Center (New York), en los National Institutes of Health (NIH-Bethesda), y en laWashington University (St. Louis). Actualmente es oncólogo y Director médico de la Clínica Omega Zeta. En 1995 recibe el Laureate Award por la American College of Physicians.En 1998 es elegido entre The Best Doctors in America.
Dr. Pere Gascon

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.