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La técnica metamórfica es una técnica basada en la reflexología que actúa a través de la estimulación de las zonas reflejas de la columna situadas en los pies, manos y cabeza.
Es una técnica vibracional que deshace los bloqueos energéticos producidos en la etapa prenatal, embarazo, parto y nacimiento, momentos vitales que rigen las pautas inconscientes que determinan nuestra forma de ser y de estar en el mundo.
Durante estos primeros meses se establecen los potenciales y capacidades de la vida. Mediante la técnica metamórfica, podemos reactivar el periodo prenatal conectando con las potencialidades existentes en el momento de la concepción y liberar las energías obstruidas que propician cambios de actitud en relación con nosotros mismos y, por tanto, con todas nuestras relaciones.
La aplicación continua de esta técnica permite liberar diferentes bloqueos favoreciendo la sanación de nuestro ser (cuerpo, mente y espíritu).
La técnica metamórfica es una herramienta de transformación profunda que ayuda a reconectar con nuestro interior para recobrar la paz y el bienestar. Se puede aplicar en cualquier momento vital, pero resulta especialmente beneficiosa en momentos de crisis, que es cuando actúa como guía, reencontrándonos con nuestra esencia.
Durante la sesión de técnica metamórfica, el terapeuta aplica un suave masaje parecido a una caricia en las zonas reflejas de la columna situadas en los pies, las manos y la cabeza.
Al practicar el masaje sobre los pies estamos actuando sobre el Centro del Movimiento o sistema locomotor. Los pies son nuestras raíces, nuestro vínculo con la tierra, y ejercen de puente entre las esferas más elevadas y lo más mundano de nuestro ser.
Al hacer el masaje en las manos actuamos sobre el Centro de Acción, que está situado en la parte superior del cuerpo, extendiéndose desde la columna vertebral a los hombros, los brazos y las manos.
Y al efectuar el masaje en la cabeza actuamos sobre el Centro de Creación, ayudando a liberar la capacidad de razonar, de tomar iniciativas y gobernar nuestra vida.
El terapeuta actúa como un catalizador de la energía que transforma al paciente, es un observador de todo el proceso de transformación que se lleva a cabo en el paciente. Una sesión de Técnica metamórfica dura aproximadamente una hora.
Según la Asociación Española de Técnica Metamórfica, algunas de las patologías y enfermedades que trata son: depresión, estrés, insomnio, falta de autoestima, inseguridad, obsesiones, fibromialgia, cáncer, sida, accidentes y traumas, parálisis, Síndrome de Down, autismo, adicciones etc...
Por supuesto, la técnica metamórfica no es sólo útil en caso de sufrir algún desequilibrio, también es excelente para todas aquellas personas que desean comprender su evolución, elevar su vibración y vivir en armonía.
La Asociación Española de Técnica Metamórfica apunta como principales beneficios: sensación de paz interior, relajación acompañada de bienestar, capacidad de reaccionar de forma distinta ante circunstancias que antes nos desequilibraban, y activación de la energía, la alegría y el entusiasmo.
La técnica metamórfica no entraña riesgos, aunque en algunos casos, durante los días posteriores a la terapia, el paciente se puede sentir más cansado de lo normal o tener incluso más sueño. Es importante escuchar al cuerpo y hacer aquello que nos pida, dentro de nuestras posibilidades.
En algunas personas, pueden aparecer las denominadas crisis curativas. El concepto de crisis curativa, se refiere fundamentalmente al agravamiento temporal de síntomas que el organismo manifiesta durante el proceso de curación.