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Cuando nuestro cerebro percibe una situación como amenazante o incómoda suele reaccionar para sobrevivir y superar ese estado. Esta reacción fisiológica se denomina estrés y es una respuesta natural y necesaria. Sin embargo, cuando los mecanismos que producen el estrés se mantienen en el tiempo se produce una sobrecarga de tensión y alerta. Unos niveles de alerta excesivos en el día a día agotan nuestro sistema neuroinmunoendocrino y pueden provoca la aparición de enfermedades y anomalías patológicas que impiden el funcionamiento correcto del organismo. Actualmente los factores estresantes predominantes son de índole más mental o emocional, en muchos casos asociados a problemas familiares y/o laborales.
Controlar la tensión producida en situaciones estresantes es esencial para recuperar la salud. En Clínica Omega Zeta sabemos lo importante que es reducir el estrés para recuperar la salud y lo difícil que resulta combatirlo. Por ello, diseñamos programas de manejo del estrés personalizados desde un abordaje interdisciplinario de educación emocional, física, nutricional y ejercicios de relajación, para que las personas se encuentren mejor preparadas para afrontar las demandas del medio, previniendo de esta manera los síntomas del estrés y/o afrontando y disminuyendo sus consecuencias.
Lo ideal es disfrutar de unos minutos de silencio mientras se camina en contacto con la naturaleza. Si esto no es posible, lo que debemos intentar es encontrar un lugar tranquilo que nos permita concentrarnos e iniciar la búsqueda hacia nuestro yo interior.
Una de las opciones más eficaces que tenemos a nuestro alcance para reducir el estrés es practicar alguna de las muchas técnicas de relajación que existen. Una de las más interesantes es la meditación. En cualquier caso, la persona debe desarrollar sus propios recursos internos, del mismo modo que debe asumir su parte de responsabilidad en cuanto a cómo ha llegado a encontrarse en ese punto.
A pesar de que lo ideal es evaluar cada caso en concreto, a grandes rasgos, se puede decir que para reducir y evitar el estrés es importante evitar los fritos, reducir los lácteos y las grasas de origen animal y consumir frutas y verduras que, si son de origen biológico, mejor. Además, deberíamos incluir frutos secos, té verde, pescado azul y legumbres.
Además, es conveniente comer 4 o 5 veces al día, ya que es una buena manera de mantener estables los niveles de glucosa.
Existe la terapia familiar sistémica, que es una herramienta básica en el ámbito de la psicología aplicada en el entorno familiar, pero, lo cierto es que tratando a un miembro de la unidad familiar, se está tratando a toda la familia. Esta idea es fundamental en pediatría, ya que la mayoría de las veces, cuando un niño está padeciendo algún tipo de trastorno psicológico, el tratamiento incluye al resto de la familia, y especialmente a los padres.
La Medicina Integrativa consiste en combinar la medicina convencional y las medicinas alternativas o complementarias validadas científicamente. Este enfoque holístico se aplica también a la idea de que para la medicina integrativa el ser humano es mente, cuerpo y espíritu, y cualquier cambio en una de estas tres esferas afectará a las otras dos. En el caso del estrés esta relación se hace especialmente evidente ya que su origen se localiza en el cerebro, pero sus efectos afectan tanto a lo mental, como a lo físico y lo emocional. Asimismo, reducir o eliminar esta patología, exige cuidados que incidan directamente en cada una de las tres áreas con el fin de recuperar el equilibrio y la salud.
El equipo médico de Clínica Omega Zeta le asesorará en cuanto al método y los tratamientos más adecuados para tratar su caso en concreto.