tratamiento herpes zóster

Tratamiento del herpes zóster

El herpes zóster es una enfermedad producida por la reactivación del virus varicela-zóster, el mismo que produce la varicela. Dicho de otra forma: el virus, que desde los tiempos que pasamos la varicela dormía en los ganglios nerviosos, de pronto despierta, haciéndose sentir  ¡y cómo!

No tiene una estacionalidad concreta y puede producirse a lo largo de todo el año. Sin embargo, hacia el final de la primavera y comienzos del verano suelen ser varias las personas que consultan por este problema.

Virus del herpes zóster, ¿por qué despierta?

Si bien  las causas son complejas y no siempre claras, casi siempre hay detrás una bajada de defensas.  El estrés de todo el año, los exámenes, problemas laborales o familiares, exposición solar ( el sol disminuye las defensas de la piel), enfermedades graves como el cáncer,  medicamentos inmunosupresores o  un cuadro infeccioso (por ejemplo, una gripe), son buenas posibilidades para disminuir nuestras defensas y precipitar que el virus dormido se ponga de pronto en acción.

Antes de producirse la erupción cutánea, el virus sale de su escondite en los ganglios nerviosos y “camina” por el nervio correspondiente dirigiéndose hacia la piel. Con los cual los primeros síntomas suelen estar relacionados con esta situación. Un trayecto nervioso inflamado produce síntomas como cosquilleo, hormigueos o dolor punzante. Como aún no se ha producido la erupción en la piel, es común que el enfermo acuda a urgencias con dolor lumbar, en el brazo o en la pierna.  Un dolor lumbar sin erupción cutánea puede ser un herpes zóster inicial, o cualquier otra cosa.  La enfermedad se hace evidente por fin cuando aparecen las lesiones en la piel:  zonas enrojecidas, inflamadas,  en las que en pocas horas pueden observarse ampollas  diminutas. Los síntomas en este momento pueden variar desde  un leve picor hasta un dolor extremo.  Es habitual que algunos piensen  que es una picadura, porque es algo que sucede en pocas horas, a veces de la noche a la mañana.

¿Cuál es la distribución característica del herpes zóster?

El herpes zóster aparece a lo largo de un trayecto nervioso, y aquí aparece una característica importante: es unilateral. Si nos duele la zona lumbar derecha, la erupción irá apareciendo en forma de ronchas y ampollas en todo el lado derecho, dirigiéndose hacia el abdomen derecho. Todo de un mismo lado. Si las ronchas aparecieron en el hombro o arriba de la espalda izquierda, puede haber lesiones a lo largo del brazo izquierdo. De un solo lado. Esto, y los antecedentes de hormigueos, cosquilleos o dolor en la zona antes de la erupción, junto al aspecto característico, facilitan el diagnóstico.

En latín herpes quiere decir “cinturón”,  lo que puede servir para imaginarnos como se distribuye, sólo que en vez del cinturón entero sería medio cinturón, sólo para un lado. También es muy gráfico el nombre utilizado en la la sabiduría popular:   “culebrina” o “culebrilla”.

¿Puede contagiar el herpes zóster?

El herpes zóster es una reactivación del virus que llevamos dormido desde que pasamos la varicela, o sea, que no es algo que hemos “pillado” por allí. Sin embargo, en personas o niños que no hubieran pasado la varicela si se puede contagiar.  Las personas que ya han pasado por la varicela ya tienen sus propias defensas frente al virus.

Tratamiento del herpes zóster

Es importante acudir al médico a la mínima sospecha de este diagnóstico, mejor en las primeras 48 horas, ya que el tratamiento precoz puede prevenir una de sus más temidas complicaciones: la neuralgia postherpética.  De modo sencillo: que el nervio quede inflamado durante largo tiempo, mucho después de que haya desaparecido la erupción, ocasionando dolores intensos que perduran. Esta complicación es más frecuente en personas mayores o con enfermedades crónicas y defensas bajas.

El tratamiento convencional se hace con los antivirales: aciclovir, famciclovir y valaciclovir. Sin embargo, es posible también realizar una terapia muy eficaz con la microinmunoterapia, ya que ofrece una acción a distintos niveles, no sólo neutralizando el virus sino mejorando las defensas frente al mismo y ayudando al sistema inmunológico a solucionar el problema. La microinmunoterapia es una terapia no tóxica que puede utilizarse con seguridad en ancianos,  embarazadas y niños.

 

Artículo redactado por: Dra. Zemba, especialista en Dermatología Integrativa, Microinmunoterapia, Micronutrición y Medicina genómica.

 

Si deseas tratar el herpes zóster, no dudes en pedir tu primera cita con nuestros especialistas.

Dra. Cristina Zemba

Dermatología Integrativa. Microinmunoterapia. Micronutrición. Medicina genómica. at Clínica Omega Zeta
Especialista en Dermatología y Venereología, otorgado por la Universidad de Buenos Aires en 1989, y homologado por el Ministerio de Educación y Ciencia de Madrid en el año 1991.

La especialidad se realizó en régimen de Residencia Médica, constando de un examen inicial de selección y 4 años de residencia médica, a los que se agregan 2 más en el mismo hospital con cargo de Jefe de Residentes e Instructor de Residentes.
Dra. Cristina Zemba

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