inflamacion alimentaria

Test de inflamación alimentaria

La inflamación del cuerpo puede obedecer a causas diversas. El origen a partir de los alimentos es una posibilidad más. Y muy importante, porque comemos todos los días. De modo que, si algo nos inflama, es bueno saberlo para tomar las medidas adecuadas.

¿QUÉ ES LA INFLAMACIÓN?

La definición clásica de inflamación es “enrojecimiento de la zona, hinchazón, dolor, sensación de calor y trastornos funcionales”. Para poner un ejemplo: te has caído y te golpeas la rodilla. Se pone roja, duele, se hincha y tienes dificultad para moverla (trastorno en la función de la rodilla que es moverse).

Este es un ejemplo sencillo y que podemos ver a simple vista. Pero hay situaciones en que la inflamación va por dentro y no la ves. Solo sabes que no te sientes bien.

Desde hace varios años existe en medicina un concepto muy importante: inflamación crónica subclínica. Quiere decir, que estás inflamado sin tener síntomas evidentes. Y eso es abono para que con el tiempo aparezcan las enfermedades con nombre y apellido.

Los antiinflamatorios son de los medicamentos más vendidos en el mundo, por lo que la inflamación es un problema muy frecuente.

No es fácil medir la inflamación a nivel corporal general. Entre los análisis de rutina pueden decirnos algo la VSG (velocidad de sedimentación globular) y la PCR (proteína C reactiva). Si salen elevados, indican que hay inflamación en alguna parte… pero no nos dice dónde. A veces es evidente, porque hay una zona del cuerpo con molestias, o una enfermedad crónica que lo explique. Pero otras veces, no reconocemos con certeza el origen de la inflamación.

¿SE PUEDE MEDIR LA INFLAMACIÓN ALIMENTARIA?

Desde hace años se han ido buscando métodos para valorar esta posibilidad. Hay que diferenciar conceptos y análisis:

– Alergias alimentarias: la alergia es una reacción inmunológica específica. Puede ser producida por alimentos y muchas otras sustancias como polen, ácaros, etc. Las alergias se pueden estudiar muy bien tanto en sangre, realizando unas pruebas llamadas RAST, como mediante el “prick test”, aquellos pinchazos que dan los alergólogos estudiando distintas sustancias

– “Intolerancias” alimentarias: esto ha sido objeto de debate médico durante los últimos años. Porque cuando hablamos de intolerancias alimentarias, en sentido estricto, nos estamos refiriendo por ejemplo, a la lactosa, cuya causa y origen es muy diferente a lo que estamos hablando. Más bien lo que se debatía es si el popular análisis conocido como “intolerancias alimentarias” tiene algún valor científico o no.

Estos análisis analizan las reacciones IgG frente a distintos alimentos. Las IgG son un grupo de inmunoglobulinas del cuerpo. Entonces , si una persona tiene niveles altos de IgG al trigo, lactosa, etc, se dice que esa persona es “intolerante” al trigo, lactosa, etc y se le asigna una dieta de exclusión, evitando el alimento implicado. Pues bien, en la medicina científica siempre se ha cuestionado el papel de las IgG como marcador real de un problema inflamatorio frente a algún alimento.

¿CÓMO MEDIR ENTONCES SI ALGÚN ALIMENTO PRODUCE INFLAMACIÓN?

El análisis consiste en una pequeña punción en el dedo. No es necesario extraer sangre del modo habitual. Luego se analizan los niveles – aumentados o normales –  de dos conocidas citoquinas inflamatorias:  BAFF y PAFF frente a 7 grandes grupos de alimentos:

– trigo.

– levaduras y productos fermentados.

– aceites cocinados.

– leche y derivados.

– níquel.

– productos de alto contenido en sal.

No son sólo 7 alimentos, sino que cada grupo abarca un gran número de alimentos relacionados con esa marcación específica. El informe es amplio y detallado sobre los alimentos que pertenecen a cada grupo.

Lo importante es que en ningún caso se retira completamente el grupo alimentario implicado sino que se controla su ingestión de forma controlada, estableciendo una dieta rotatoria. La finalidad es poder recuperar la tolerancia hacia esos alimentos.

¿A QUIÉN VA DIRIGIDO EL TEST DE INFLAMACIÓN ALIMENTARIA?

Distintos grupos de personas, por ejemplo aquellos con:

– enfermedades inflamatorias crónicas, ya sean articulares, cutáneas (por ejemplo, psoriasis o dermatitis atópica) , autoinmunes, musculares, migrañas, fibromialgia, etc.

– problemas de diferente índole sin una causa reconocida y que no se sabe de donde provienen.

– molestias difusas en relación con la comida donde el paciente reconoce su relación con alimentos pero no sabe cuáles son.

– deportistas.

La alimentación es una de las bases fundamentales para la salud, el bienestar y la calidad de vida de las personas. Por lo tanto, vale la pena apostar por ella. Y como no, también disfrutarla.

 

En Clínica Omega Zeta, clínica de medicina integrativa en Barcelona, ofrecemos el test de inflamación alimentaria, realizado por la Dra. Zemba. Para más información, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

 

Fuente: ¿Qué es el test de inflamación alimentaria? Dra. Zemba

Dra. Cristina Zemba

Dra. Cristina Zemba

Dermatología Integrativa. Microinmunoterapia. Micronutrición. Medicina genómica. at Clínica Omega Zeta
Especialista en Dermatología y Venereología, otorgado por la Universidad de Buenos Aires en 1989, y homologado por el Ministerio de Educación y Ciencia de Madrid en el año 1991.

La especialidad se realizó en régimen de Residencia Médica, constando de un examen inicial de selección y 4 años de residencia médica, a los que se agregan 2 más en el mismo hospital con cargo de Jefe de Residentes e Instructor de Residentes.
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