Tengo hongos en la espalda

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Nuestra dermatóloga, la doctora Cristina Zemba recomienda en su blog qué hacer ante la presencia de hongos en la espalda:

Los hongos en la espalda, hombros y pecho son muy comunes en los meses de verano. Su nombre médico es pitiriasis versicolor y su existencia se debe a la acción de nuestra ya conocida levadura malassezia (ver el artículo «La caspa, ese incómodo acompañante» en este mismo blog).

Pitiriasis quiere decir descamaciónversicolor, color variable, pues este hongo puede producir manchas blancas, rosadas o marrones.

La malassezia es un habitante de nuestra flora cutánea que se alimenta de sebo, por eso crece sobre todo en las áreas grasientas del cuerpo, como la parte superior del pecho y la espalda, donde produce la pitiriasis versicolor. En el cuero cabelludo, también rico en sebo,  contribuye al desarrollo de caspa y dermatitis seborreica, alteración que produce también en las partes grasas de la cara.

Como todo el mundo posee este hongo, la enfermedad no es contagiosa. Sin embargo, puede pensarse: si está en la piel de todo el mundo, ¿por qué algunos desarrollan las manchas y otros no? Una vez más la explicación reside en factores de la propia piel.

¿Por qué los hongos se vuelven activos?

Esta levadura se alimenta de grasa, así que las pieles que acumulan mucha tienen más probabilidades de desarrollarla que las secas.

Para que se desarrollen las manchas, la levadura tiene que cambiar de forma. En las pieles sin lesiones clínicas, la malassezia presenta su aspecto habitual, redondeado, similar a una albóndiga; pero en cuanto encuentra las condiciones apropiadas adopta una forma alargada de filamento, como pequeños espaguetis, que penetran en las capas superficiales de la piel produciendo las manchas. Como prácticamente no existe inflamación ni picor ni otros síntomas más que lo que se aprecian a simple vista.

El cambio de forma de esta levadura es favorecido por una serie de factores:

– Altas temperaturas, por eso es tan frecuente en verano.

– Humedad ambiental alta.

– Sudoración: nuestra agua, como si se estuviera regando una planta. En verano, el sudor excesivo y la práctica de deportes son factores que pueden inducirlo.

– Piel grasa: sin ella no crece la levadura.

Todos estas circunstancias explican que los pacientes que suelen padecerlos lo hagan casi cada verano, pues cada vez que se repitan las circunstancias apropiadas, éstos reaparecerán. Por lo tanto, no lo pillas en la playa: son más bien el calor, la humedad y la piel grasa los que los está activando.

¿Cómo se manifiesta la pitiriasis versicolor?

Se trata de pequeñas manchas redondas u ovaladas, aunque a veces se juntan y forman placas más grandes que aparecen en las áreas grasas de la parte superior del tronco, cuello, parte superior de los brazos, hombros y espalda.

Recordemos que se llama pitiriasis, que quiere decir descamación; por eso, si rascamos las manchas, que tienen un ligero relieve, vemos que se desprenden escamas muy finas.

Las manchas suelen ser color piel, rosadas o marrones. A veces son blancas, sobre todo cuando se hacen evidentes después de exponerse al sol, ya que el hongo se comporta como un paraguas que evita la radiación solar allí donde se desarrolla.

Es muy raro en niños y ancianos, debido a la menor cantidad de sebo de la piel, excepto en climas tropicales, donde la intensa humedad y calor predisponen a padecerlo a cualquier edad.

¿Cuál es el tratamiento?

Siendo una micosis tan benigna y superficial, los antifúngicos locales suelen ser suficientes, aunque los cuadros muy extensos pueden llegar a requerir tratamiento oral.

Como parte del tratamiento vale la pena lavar la zonas afectadas con un champú que contenga selenio, que es un repelente natural del hongo, y aplicar después el antifúngico correspondiente, ya sea en crema o en espray.

Como es un hongo que se desarrolla en un contexto de humedad, vale la pena seguir unos simples consejos:

– Sécate bien al terminar la ducha: salir con el cuerpo húmedo, a medio secar, o utilizar albornoz en vez de una toalla son factores que favorecen el crecimiento del hongo.

– Si tienes tendencia a repetir los hongos cada año conviene utilizar el champú de selenio en forma preventiva, dos o tres veces por semana desde que empieza el calor.

– Come alimentos ricos en selenio: pescado, marisco, carnes rojas, granos enteros, frutos secos, huevo, pollo y verduras.

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