síndrome del corazón roto

Síndrome del corazón roto: ¿Existe realmente?

Seguro que muchas veces hemos oído, e incluso dicho que algo o alguien nos ha roto el corazón cuando nos sentimos decepcionados o dolidos. Además de porque el corazón se entiende como el centro de la vida y los sentimientos, cuando nos sentimos decepcionados o dolidos podemos sentir un pinchazo en el pecho por la angustia, como si se nos rompiera el corazón. Sin embargo, más allá de metáforas, el corazón sí puede “romperse”, dando lugar al síndrome del corazón roto.

El Dr. Pere Gascón nos explica en la Unidad de Medicina Integrativa y Salud Integral de Clínica Omega Zeta, especialista en medicina integrativa en Barcelona, qué es exactamente el síndrome del corazón roto, cuáles son sus principales causas y síntomas, sus efectos, en qué se diferencia con el infarto, y cómo podemos prevenirlo y tratarlo.

¿Qué es el síndrome del corazón roto?

Se trata de una afección cardíaca temporal, en la que se ven afectados una parte de los músculos cardíacos, lo que dificulta el bombeo de la sangre o incluso lo interrumpe. El resto del corazón puede seguir funcionando o incluso tener contracciones más fuertes.

Fue descrita por primera vez en los años 90 en Japón también se conoce como miocardiopatía por estrés, miocardiopatía de takotsubo (Tako-tsubo es el nombre que recibe un tipo de vasija nipona, abombada y de cuello estrecho), o síndrome de abobamiento apical.

¿Cuáles son sus principales causas?

Aunque esta afección es relativamente nueva, aún se desconoce su causa exacta, pero tal y como refiere una de sus denominaciones, “miocardiopatía por estrés”, se cree que esta afección suele provocarse ante situaciones estresantes o emociones extremas, tal como el fallecimiento de un ser querido, un desengaño amoroso, incapacidad para controlar situaciones de estrés o malas noticias.

En estos estados, nuestro organismo libera una oleada de las hormonas cortisol y adrenalina, que aceleran el ritmo cardíaco.

Además, existen diversos factores de riesgo para contraerla, como el género (las mujeres, y sobre todo las posmenopáusicas son las más afectadas), la edad (mayores de 50 años) o los antecedentes de trastorno neurológico o psiquiátricos.

¿Cuáles son sus síntomas y efectos?

La sintomatología del síndrome del corazón roto, consiste en dolor en el pacho, dificultad para respirar y en algunos casos también sudoración.

A pesar de lo que pueda creerse, no se trata de una afección grave, ya que desaparece al poco tiempo y no deja secuelas, sin embargo, sí puede presentar complicaciones (en casos muy infrecuentes), tales como edemas pulmonares, hipotensión o insuficiencia cardíaca.

¿En qué se asemeja y distingue de un infarto o ataque al corazón?

Aunque de manera casi unánime se cree que el síndrome del corazón roto no viene causado por problemas en las arterias coronales, esto podría darse, eso sí, siempre con afectaciones parciales y de forma temporal, o bajo flujo sanguíneo.

Los ataques cardíacos, por el contrario, se producen por un bloqueo total o prácticamente total de la arteria cardíaca a causa de un coágulo de sangre que se bloquea en este lugar debido a la acumulación de grasa.

Los síntomas son muy similares, por lo que ante cualquier sospecha es imprescindible recibir atención médica cuánto antes.

¿Cómo podemos prevenirlo y tratarlo?

Aunque no siempre pueda volver a aparecer, en algunos casos, personas que ya han sufrido un episodio de síndrome del corazón roto, pueden volverlo a experimentar. La mejor manera de prevenirlo es intentar llevar mejor control del estrés, una vida más asertiva y resiliente y cuidar nuestro corazón con descanso, ejercicio y alimentación adecuados.

En cuánto al diagnóstico puede realizarse una exploración física, estudio de la sintomatología y el historial clínico y pruebas como el electrocardiograma.

Su tratamiento va enfocado al control de la sintomatología y pueden utilizarse fármacos para controlar las hormonas del estrés.

Si precisáis de mayor información acerca de este u otros temas, así como de nuestros servicios, no dudéis en poneros en contacto con nosotros sin compromiso.

Dr. Pere Gascon

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