piedras en el riñón

Piedras en el riñón: Todo sobre ellas y su tratamiento

En verano, a causa de una mayor exposición al agua, se padecen muchas afecciones nefrológicas y de los sistemas reproductor y excretor, como las candidiasis y vaginitis. Asimismo, los cambios de hábitos que llevamos a cabo en estos meses también pueden comprometer su salud, como pasa en el caso de las piedras en el riñón.

El Dr. Pere Gascón nos explica, en la Unidad de Urología y Sexualidad Integrativa de Clínica Omega Zeta, experta en Medicina integrativa en Barcelona, qué son las piedras en el riñón, sus posibles tipos, causas, y síntomas, y cómo es su diagnóstico, prevención y tratamiento.

¿Qué son las piedras en el riñón?

Las piedras en el riñón, también denominadas cálculos renales o cólicos nefríticos, son compuestos sólidos de material de residuo de nuestro cuerpo, que se forman en el riñón al ser este uno de los encargados del filtro de sustancias de la orina.

Cuando el riñón no puede filtrar adecuadamente estas sustancias, estas van almacenándose y sedimentando hasta cristalizarse y crecer en tamaño (desde un tamaño similar al de un grano de arena hasta el tamaño de una perla pequeña).

Las piedras pueden llegar a bloquear los conductos urinarios o dañarlos, ya que al ser cristales, pueden tener filos que pueden clavarse o provocar pequeños cortes.

¿Cuáles son los distintos tipos de piedras en el riñón?

Dependiendo de su composición, es decir, del material o sustancia de deshecho mayoritaria de la que están formadas, podemos distinguir tres tipos de cálculos renales según estos elementos:

Calcio

Los cálculos de calcio son el típico más común y también las más difíciles de prevenir. Se producen cuando el calcio en la orina se une a otras sustancias, creando cristales.

Ácido úrico

Son provocadas por un exceso de ácido úrico, que forma cristales al unirse con el calcio o también por sí solo.

Cisteína

Es un tipo muy infrecuente y se produce por un exceso de aminoácido cisteína.

¿Cuáles son las posibles causas de la piedras en el riñón?

Tal y cómo hemos comentado, los cólicos renales son debidos a problemas de filtrado y exceso de sustancias, sin embargo, existen algunos factores que aumentan las probabilidades de padecerlos y empeoran los casos. Os los detallamos:

  • Consumo de carne y grasas saturadas en exceso.
  • Alto consumo de lácteos (sobretodo en los casos de piedras de calcio).
  • No aportar los nutrientes necesarios, comer poco.
  • Excesiva ingesta de sal.
  • Consumo de alcohol, bebidas carbonatadas y cafeína.
  • Consumo insuficiente o nulo de agua.

¿Cuáles son los síntomas de las piedras en el riñón?

Existen múltiples síntomas de los cálculos renales, que pueden aparecer de forma individual o conjunta (incluso todos) y que suelen aparecer de forma abrupta y repentina. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Dolor intenso, penetrante y constante en el costado, hacia la parte posterior, en la zona del riñón que puede irradiar hacia abajo y hacia delante en dirección a la ingle.
  • Mareos y/o temblores.
  • Náuseas y/o vómitos.
  • Escalofríos.
  • Sudoración abundante y fría.
  • Retención de orina.
  • Escozor al orinar.
  • Orina de color turbio (con presencia de sangre visible, hematuria franca, o no visible, hematuria microscópica) o de fuerte olor.

Los síntomas de las piedras en el riñón son fácilmente reconocibles y muy visibles, sin embargo pueden confundirse en muchas ocasiones con apendicitis, aunque en estos casos no se cursa fiebre.

Ante cualquier indicio es muy importante recibir atención médica cuanto antes.

¿Cómo son el diagnóstico y el tratamiento de las piedras en el riñón?

Además de valorar la sintomatología referida por el paciente, en primer lugar el profesional médico realizará un análisis de sangre para apreciar posible hematuria y presencia de sustancias que componen los cálculos.

Además, podrá palpar el abdomen y la espalda y realizar analíticas de sangre y pruebas de diagnóstico por imagen para localizar y ver el tamaño de los cálculos. Una vez extraído o expulsado el cálculo se procederá a realizar un análisis del mismo para saber su composición.

El tratamiento en casos leves, consistirá en antiinflamatorios, reposo, la eliminación de factores de riesgo y un incremento del consumo de agua hasta expulsarla, en el caso de no ser posible, se valorará la cirugía.

Si deseáis más información, no dudéis en poneros en contacto con nosotros sin compromiso.

Dr. Pere Gascon

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