micoterapia en medicina

Papel de la Micoterapia en Medicina

La Micoterapia consiste en la aplicación terapéutica de extractos derivados de los hongos (setas) con finalidad médica. Hablar de hongos en Medicina como agentes terapéuticos parece una contradicción, por cuanto muchas enfermedades que tratamos los médicos están producidas precisamente por hongos.

Ahora bien, no todos los hongos son patógenos. Pensemos en las vidas que ha salvado el descubrimiento del hongo Penicilinium por Fleming. Existen pues hongos patógenos, pero también hongos terapéuticos. Esta cualidad se conoce ya desde la Antigüedad, y por eso, las setas siempre han acompañado al hombre a lo largo de la historia, tanto por sus propiedades nutritivas como curativas. ¿Por qué se ha perdido este conocimiento ancestral? La Medicina ha evolucionado al son de los descubrimientos, y cuando a partir de Dioscórides se descubren los principios activos contenidos en las plantas y se empiezan a destilar y sintetizar más tarde los medicamentos tal y como hoy los conocemos, se van perdiendo interesantes tradiciones ancestrales (por otra parte trasmitidas por vía oral, con lo que al no plasmarse por escrito se ha perdido en Europa mucha información, no así en Oriente donde a Micoterapia sigue empleándose desde hace siglos).

Actualmente estamos asistiendo a un resurgir de las terapias integrativas, y entre ellas, como tratamiento adyuvantes, los extractos de hongos. La cuestión que se plantea es: ¿por qué este súbito interés en las setas? La globalización y el conocimiento de otras tradiciones convergen en la Medicina Tradicional que poco a poco va abriendo las puertas a otras terapias cada vez más necesarias.

¿Por qué los hongos pueden ser terapéuticos allí donde otros medicamentos no llegan?

A lo largo de la historia de la Humanidad, éstos siempre han convivido con el ser humano. Pero no solo eso, además han resistido muchos acontecimientos tales como inundaciones, incendios, plagas, glaciares, depredación por dinosaurios, infecciones, etc. Los hongos son un reino intermedio entre el reino animal y el reino vegetal, pero en cuanto a sus enfermedades, son más parecidos a los humanos que a las plantas. Es por ello que han desarrollado una increíble capacidad de adaptación al medio sintetizando sustancias capaces de resistir todas las agresiones ambientales e infecciosas. Estas sustancias que sabiamente han sabido incorporar a su composición se han ido perfeccionando a lo largo de los siglos, permitiéndoles sobrevivir al as condiciones más extremas durante miles de años. La Medicina actual toma nota de estas sustancias y las aplica a los pacientes con resultados excelentes.

Pero, ¿qué sustancias contienen las setas para poder ejercer sus efectos? Son múltiples y varidas: desde vitaminas, aminoácidos esenciales, antioxidantes, polifenoles, minerales (calcio, hierro, zinc, magnesio) y sobretodo Beta glucanos y Triterpenoides. Estas dos últimas sustancias son las que ejercen el mayor efecto terapéutico al tratarse de moléculas con un papel inmunomodulador: esto es, regulan la respuesta inmune tanto en sentido positivo (incrementado las defensas naturales del organismo) como negativo (impidiendo o contrarrestando el exceso de respuesta inmunitaria). De ahí, que desde hace años, se apliquen con éxito para prevenir el cáncer y también como tratamiento complementario del mismo. Muchos estudios han evidenciado el importante papel como antitumorales (induciendo la muerte celular de las células tumorales, inhibiendo las metástasis, reprogramando la célula tumoral, etc). También juegan un papel muy importante en las enfermedades de base inmunitaria (enfermedades autoinmunes, asma, alergia, etc), corrigiendo las disfunciones a un nivel integral de todo el organismo.

¿Qué hongo prescribir?

En función de la patología a tratar, se decidirá el mejor tratamiento personalizado para el paciente. A modo de ejemplo podemos citar Ganoderma lucidum, conocido también con el nombre de Reishi. Es un hongo milenario conocido como el hongo de la “eterna juventud”. En China, únicamente la familia imperial podía consumirlo y así, al heredero le administraban siendo un niño una infusión de Reishi todas las noches. Por cierto, si un súbdito osaba a tomar también dicho hongo, ¡era inmediatamente decapitado!. Este hongo posee importantísimas propiedades inmunomoduladoras, antioxidantes, anticancerígenas entre otras. Puede tomarse de diversas formas: en cápsulas de extractos, infusión, incorporado a alimentos (como el chocolate), o incluso en cremas cutáneas. Como cicatrizante de heridas tanto quirúrgicas como secuelas por Radioterapia ha evidenciado una mejoría clínica en todos los pacientes.

 

¿Qué características se exigen a los hongos para ser terapéuticos y no tóxicos? ¿Cualquier persona puede tomar extractos fúngicos? ¿Por qué es importante controlar el cultivo y su forma farmacéutica? ¿Pueden los niños también consumirlos? Estas y otras cuestiones se responderán en la siguiente entrega.

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