intolerancia a la lactosa

Identifica la intolerancia a la lactosa

¿Por qué hay personas que no digieren correctamente la lactosa? ¿Cómo podemos identificar si tenemos intolerancia a la lactosa? En España se estima que afecta a entre un 15% y un 20% de la población adulta.

La lactosa es el azúcar principal presente en la leche de los mamíferos, la cual aporta ese dulzón especial y constituye su carbohidrato más importante. En cambio, la lactasa es la enzima encargada de dividir la lactosa en pequeños componentes para que sea asimilados por nuestro intestino. Por tanto, la intolerancia a la lactosa es un trastorno causado por la disminución de la actividad de esta enzima.

La acción de la lactasa, el origen de la intolerancia

Para poder digerir correctamente la lactosa, la lactasa debe cumplir con sus funciones. Si esta enzima no es capaz, cuando la lactosa llega al intestino grueso de forma integra pueden aparecer síntomas digestivos que alertan de una intolerancia.

Tengamos en cuenta que este mecanismo, va perdiendo efectividad con el paso de los años. Cuando nacemos, necesitamos la leche materna para poder sobrevivir. En cambio, cuando se produce el destete, esta enzima puede apagarse puesto que ya no es necesario. De hecho, el ser humano es la única especie que consume leche después de la lactancia.

¿Existen tipos de intolerancia?

En función de la sintomatología presentada y de la dosis consumida, podemos observar dos tipos principales de intolerancia, las cuales pueden presentarse en cualquier etapa de la vida.

– Intolerancia primaria: Es genética y permanente.

– Intolerancia secundaria: Suele estar provocada por un daño intestinal y puede revertirse mediante la no ingesta temporal de lácteos.

Síntomas que alertan de una intolerancia a la lactosa

Pese a que sus síntomas pueden pasar casi desapercibidos, es importante prestarles atención y acudir a un especialista si estos continúan o aparecen en el momento de ingerir cualquier lácteo. Entre los más frecuentes nos encontramos:

– Dolor abdominal.

– Flautulencias.

– Espasmos.

– Diarrea.

– Vómitos o nauseas.

Estos síntomas pueden aparecer inmediatamente después de la ingesta o tras un periodo mayor de tiempo, en función de la cantidad tomada y la tolerancia que tengamos. Por tanto, podemos ser intolerantes pero no tener ningún síntomas porque estamos consumiendo siempre la cantidad que podemos digerir. De ahí, que muchas personas comiencen a tener síntomas cuando aumentan su consumo y superar el límite.

¿Debemos evitar algún alimento?

En general, los alimentos que presentan mayores concentraciones de lactosa son la leche y todos sus derivados como la nata, mantequilla, queso, helados, yogur… También es un aditivo muy frecuente en alimentos procesados, bebidas e incluso medicamentos. Como sus concentraciones pueden variar, siempre debemos informarnos previamente.

Diagnóstico de la intolerancia a la lactosa

La prueba habitual en la práctica clínica es el test de hidrógeno espirado. Esta prueba consiste en detectar el nivel de este gas en el aliento, ya que si la lactosa se digiere mal produce mucho hidrógenos, el cual se elimina a través del aliento. Si los resultados que arroja esta prueba no son concluyentes, se procede a realizar un test de los genes de la intolerancia o persistencia de la lactasa, o incluso a utilizar productos sin lactosa y observar la respuesta que tiene nuestro organismo a ello

¿Crees que tienes intolerancia a la lactosa? ¿Conoces a alguien en esta situación?

En Clínica Omega Zeta ponemos a tu disposición un equipo de profesionales integrativos que resolverán todas tus dudas.

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Dr. Pere Gascon

Oncólogo y Director Médico at Clínica Omega Zeta
El Prof. Pere Gascón es en la actualidad Director del Laboratorio de Oncología Molecular y Translacional y, Consultor senior del Departamento de Hematología-Oncología en el Hospital Clínic de Barcelona. Está certificado por la American Board of Internal Medicine en Medicina Interna, Hematología y Oncología Médica.Se formó en la New York University Medical Center (New York), en los National Institutes of Health (NIH-Bethesda), y en laWashington University (St. Louis). Actualmente es oncólogo y Director médico de la Clínica Omega Zeta. En 1995 recibe el Laureate Award por la American College of Physicians.En 1998 es elegido entre The Best Doctors in America.
Dr. Pere Gascon

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