higado y emociones

Hígado y emociones: algunas cosas que debes saber

El hígado desempeña tres funciones vitales e indispensables para nuestro organismo: la desintoxicación, el almacenamiento de la energía y la síntesis de los nutrientes, por lo que juega un papel fundamental en las tareas digestivas, depurativas, hormonales e inmunológicas, entre otras. Pero, ¿puede verse afectado por las emociones? ¿Cómo podemos detectarlo?

Las emociones son reacciones psicofisiológicas que experimentamos a diario, pese a que no siempre seamos conscientes de ello. Al aparecer, el cuerpo responde a esa emoción: cuando estamos estresados, ansiosos o molestos, el cuerpo reacciona de una manera que nos indica que algo no anda bien; en cambio, si estamos alegres, optimistas o eufóricos, este reacciona de forma totalmente distinta.

El estado emocional depende en gran medida de la libre circulación de la energía y la sangre. El hígado controla ambos factores, y por tanto la estabilización del estado emocional. Según la antigua medicina china, todos los órganos se relacionan con una o más emociones. Esto nos da pistas para descubrir cuáles pueden ser los desencadenantes emocionales de determinadas enfermedades. En el caso del hígado, nos encontramos que se vincula con las emociones de la ira, el enfado, el rencor y la frustración. Estas emociones afectan de forma negativa a las funciones del hígado y, con ello, al estado general de salud, pudiendo manifestarse síntomas físicos como:

– Dificultades para asimilar alimentos

– Inapetencia

– Dolores de cabeza después de comer

– Hinchazón de vientre

– Acumulación de gases

– Náuseas y vértigo

– Piel amarillenta, cutis graso y granos

– Estreñimiento

– Insomnio

– Picazón de piel, caspa y caída del cabello

– Migrañas, cefaleas

– Síndrome premenstrual

– Fatiga muscular, edemas, calambres y mala circulación venosa

Cuidar el hígado: 4 formas de gestionar las emociones negativas

 

1. Sincerarse.

Es frecuente que las emociones negativas surjan de un problema, pensamiento o situación que no hemos expresado, o de una sensación desagradable vivida. Ante esto, solemos guardarnos lo que sentimos para nosotros mismos y es así cuando el problema se agudiza. Es mejor reflexionar y expresar ante alguien lo que nos atormenta. Al visibilizar nuestros pensamientos, estos adquieren una nueva perspectiva y muchas veces, la opinión de otro nos ayuda a aligerarlos y a empezar a borrarlos de la mente.

2. Cambiar el lenguaje.

No es lo mismo decirnos “tengo un montón de problemas” que enfocarlo con la frase “vivo ciertos retos pero encontraré el camino para solucionarlos y superarlos”. Ya sólo enfocando el mensaje de una manera optimista, cambia la percepción de las cosas y modificamos las estructuras mentales.

3. Prestar atención al ambiente.
Nuestras emociones también son producto del ambiente en el que vivimos, la calidad de las relaciones interpersonales que tenemos, y muchos otros factores. Te habrás dado cuenta que si estás mucho tiempo cerca de personas negativas, lo más normal es que poco a poco te “contagien” de su actitud y tu estado emocional empeore.

4. Practicar Yoga-Meditación, Mindfulness, Tai Chi, Pilates…

El día a día, las obligaciones, el trabajo, la conciliación familiar, son situaciones que pueden provocarnos estrés y aumentar la percepción de los pensamientos negativos. Además, la falta de tiempo que todas nuestras rutinas nos dejan, hace imposible reflexionar y gestionar nuestras emociones. Como solución a esto, plantearse aprender y practicar distintas técnicas como el yoga, el Mindfulness o el Tai Chi, nos ayuda a poner la mente en blanco, ordenar las emociones, enfocarnos en el ahora, relajarnos y reestructurar la mente.

Existen muchas maneras de cuidar, proteger, atender y curar nuestro organismo. La medicina integrativa tiene en cuenta estos aspectos, detectando la causa principal y tratándola para restaurar el equilibrio del organismo. Si nuestro cuerpo y mente están sanos tendremos la fuerza para combatir los distintos patógenos ya que no encontrarán en nuestro organismo las condiciones de vida idóneas. Si deseas mejorar tu salud en todos los aspectos, no dudes en pedir cita.

Dr. Pere Gascon

Oncólogo y Director Médico at Clínica Omega Zeta
El Prof. Pere Gascón es en la actualidad Director del Laboratorio de Oncología Molecular y Translacional y, Consultor senior del Departamento de Hematología-Oncología en el Hospital Clínic de Barcelona. Está certificado por la American Board of Internal Medicine en Medicina Interna, Hematología y Oncología Médica.Se formó en la New York University Medical Center (New York), en los National Institutes of Health (NIH-Bethesda), y en laWashington University (St. Louis). Actualmente es oncólogo y Director médico de la Clínica Omega Zeta. En 1995 recibe el Laureate Award por la American College of Physicians.En 1998 es elegido entre The Best Doctors in America.
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