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Helados: ¡También son buenos para la salud!

Igual que los turrones en invierno, o la calabaza en otoño, los helados son el alimento por excelencia de una estación, el verano, y todos, sean cuáles sean sus gustos, los esperan impacientes.

De hielo, de crema, con palo, en tarrina…Hay mucho donde elegir, por ello, puede ser que estas épocas, donde el calor aprieta, tendamos a comer más helados de la cuenta y se nos advierta de sus efectos negativos. Sin embargo, los helados, si bien son azucarados generalmente, no son del todo malos, sino que también pueden ser buenos para nuestra salud.

La Doctora Marta González-Corró, nos explica, en la Unidad de Nutrición Integrativa y Coaching Nutricional de Clínica Omega Zeta, experta en Medicina Integrativa en Barcelona, cuáles son los beneficios de los helados, cómo podemos escoger el mejor para nuestra salud e incluso, cómo podemos hacer helados naturales y saludables en casa.

¿Cuáles son los beneficios de los helados para la salud?

A pesar de que como comentamos, muchas veces se considera a los helados alimentos basura porque las marcas comerciales tienen muchos azúcares y grasas en su composición, los helados, consumidos con moderación, tienen los siguientes beneficios para la salud:

  • Los sorbetes, polos y granizados tienen entre un 85 y un 90% de agua en su composición, lo que los hace una opción perfecta para que niños y mayores se mantengan frescos e hidratados.
  • Según la Asociación Española de Fabricantes de Helados (AEFM), los helados aportan proteínas, fósforo, magnesio, sodio, potasio, calcio y vitaminas A, B2 y B6, entre otros. Por su composición, los hacen una buena opción nutricional, por ejemplo, para fortalecer los huesos por su contenido en leche, así como para calmar el apetito.
  • Los helados pueden aportarnos energía debido a su alto contenido en azúcares (hidratos de carbono), que se transforman en glucosa.
  • Nos ayudan a estar más felices a causa de la liberación de triptófano, que genera la serotonina, y a controlar el estrés, gracias a la caseína (especialmente los de chocolate o vainilla).
  • La consumición de un helado al día tiene una afectación muy baja en nuestra dieta. Solo supone un 10% de las calorías necesarias al día.
  • A diferencia de lo que se cree, los helados pueden tomarse durante todo el año y no causan resfriados o problemas de garganta. Por el contrario, se recomiendan en inflamaciones de garganta o amigdalitis para reducir la inflamación o curar irritaciones.

¿Cómo debemos escoger nuestro helado y cómo podemos hacerlos en casa?

Lo más importante antes de escoger un helado es siempre optar por los helados artesanales frente a las marcas comerciales, puesto que así tendremos más seguridad de que sus ingredientes son más naturales y saludables, por ejemplo, tienen menos grasas, aditivos y azúcares y mayor contenido de leche o fruta.

A nivel calórico, de nutrición e hidratación, los helados de hielo son una gran opción.

Si queremos hacerlos en casa para que por ejemplo nuestros hijos participen y asegurarnos que estos son sanos, podemos añadir palos a yogures o preparar batidos de frutas y ponerlos en una heladera.

Si queremos hacer helados de base cremosa, deberemos, a la base de ingredientes, añadir leche o crema e ir sacando de la nevera o congelador la mezcla, e irla removiendo para que no se hagan placas de hielo.

Ya tenéis una excusa para comer helados este verano, pero eso sí, ¡sin pasarse!. Si precisáis de mayor información, no dudéis en poneros en contacto con nosotros sin compromiso.

Dra. Marta González

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