deficit progesterona

Déficit de progesterona, ¿cómo afecta?

La progesterona, una de las principales hormonas femeninas, juega un papel fundamental en la estimulación del metabolismo y en las actividades hormonales. Pero, ¿qué ocurre cuando su nivel es bajo?

La progesterona se produce en los ovarios, por lo que es la responsable de los cambios que se producen en el útero durante la segunda mitad del ciclo menstrual. Se encarga, por tanto, de preparar el útero para la implantación del óvulo y lo mantiene en caso de embarazo. Más allá de esta función, también interviene en el desarrollo de tejidos, favorece un buen estado del sistema circulatorio o evitita la retención de líquidos.

Déficit de progesterona, ¿por qué sucede?

Un nivel de progesterona bajo afecta al cuerpo en diversos aspectos, y no sólo se observa en mujeres cercana a la menopausia, sino también en mujeres más jóvenes. Es importante prestar atención a sus niveles y, en el caso de presentar síntomas, acudir a un especialista que pueda valorar la causa principal e indicar las pautas a seguir para una normalización.

Causas de progesterona baja

Algunas de las causas más frecuentes son:

– Desajustes hormonales o patologías como hipotiroidismo, hipertiroidismo, trastornos de la glándula suprarrenal.

– Fármacos. Los anticonceptivos pueden aumentar los niveles de estrógeno, causando un desequilibrio hormonal.

– Estrés. Una vida acelerada puede conllevar a una bajada de los niveles de progesterona.

– Alimentación. Una dieta a base de alimentos de origen animal, y un consumo bajo de vegetales y frutas, puede provocar un aumento de los niveles de estrógeno, causando un desequilibrio en la progesterona.

– Predisposición genética.

Síntomas del déficit de progesterona

– Ciclo menstrual irregular. Los niveles bajos de progesterona pueden causar anomalías en la menstruación, pudiéndose experimentar flujos fuertes, falta de menstruación o irregularidad.

– Quistes. Una de las causas de la aparición de los quiste ováricos es los bajos niveles de progesterona.

– Depresión.

– Fatiga. Especialmente si esta continúa en el tiempo.

– Insomnio.

– Esterilidad.

– Síndrome premenstrual.

– Retención de líquidos, hinchazón o distensión abdominal.

– Sofocos.

– Dolores en articulaciones.

– Cambios en el apetito.

– Disminución de la libido.

– Sistema inmune débil, pudiéndose tener enfermedades de forma recurrente (resfriado, tos…).

– Cambios en el estado de ánimo.

Tratamiento de la progesterona baja

Si la condición y salud de la persona no se ven afectados drásticamente, se puede optar por mejorar la alteración a través de cambios en la dieta y el estilo de vida. No olvides consultar a tu médico. ¡Cuida tu salud hormonal!

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