calefaccion y problemas de salud

Calefacción y problemas de salud

En estos días de frío vuelve otra de las discusiones típicas ya sea en casa como en el lugar de trabajo: La temperatura de la calefacción. Termostato arriba y termostato abajo, es evidente que el calor nos ayuda a estar más cómodos, pero ¿sabéis que existe relación entre la calefacción y problemas de salud?

La Dra. Marta González-Corró nos explica en nuestra Unidad de Psiconeuroinmunoendocrinología (PNIE) la relación existente entre el uso de la calefacción y problemas de salud y cómo prevenirlos.

¿Cuál debería ser la temperatura ideal y por qué la calefacción nos daña?

La sensación de frío que sufrimos suele producirse cuando la temperatura ambiente es inferior a los 21-23º C, por lo que la temperatura ideal debería situarse por encima de este margen y recomendablemente en este punto.

 Por otra parte, la humedad también juega un papel fundamental en nuestro bienestar, ya que nuestro cuerpo está compuesto en entre un 60 y un 70% de agua y la humedad ideal para mantenernos saludables debe ser de un 50% a 60%.

Si aumentamos la temperatura, el ambiente se reseca, hecho que puede afectarnos. Asimismo, los sistemas de calefacción pueden expulsar sustancias nocivas que nos lleven a enfermar o a sentirnos mal.

¿Qué efectos tiene la calefacción sobre nuestra salud?

Tal y como hemos avanzado anteriormente, la calefacción reseca el ambiente y esta  sequedad del ambiente contribuye a que también se reseque nuestra piel y nuestras mucosas. Asimismo, dependiendo del tipo de sistema de calefacción que usemos podemos causar problemas de salud causados por irradiación del calor o por liberación de toxinas. Pasamos a detallarlos:

Problemas en el tracto respiratorio superior

Si el ambiente es muy reseco, las mucosas de nuestra nariz, garganta y laringe no pueden producir eficazmente mucosidad o moco, una barrera indispensable para combatir las infecciones como la gripe o el resfriado, por lo que las infecciones aumentan y nuestro sistema inmune se debilita.

Irritaciones oculares

Nuestros ojos también tienen un alto porcentaje de agua en su composición, por lo que si el ambiente se reseca también puede producirse sequedad ocular y aparecer infecciones como la conjuntivitis.

Efectos cutáneos

La sequedad ambiental también afecta a nuestra piel. Al deshidratarse por el calor y la falta de humedad la piel puede padecer problemas de descamación, picor y aparición de arrugas, entre otros.

Incapacidad para dormir correctamente

Tal y como hemos comentado, la temperatura ambiente ideal se halla en torno a los 21-23º C, por lo que si la aumentamos, podemos padecer problemas para respirar debido a la sequedad y con ello, problemas para conciliar el sueño.

Dificultad para perder peso

El frío provoca que el metabolismo se intensifique y se consuma más energía, es decir, materia grasa y calorías. Si aumentamos la temperatura ambiental, nuestro cuerpo no tomará la grasa parda para intentar estabilizar la temperatura corporal y no la sintetizará, por lo que nos costará más adelgazar.

¿Qué efectos pueden tener los diversos sistemas de calefacción?

Además de los efectos anteriormente comentados, dependiendo del circuito del sistema de calefacción pueden producirse distintos efectos a nuestra salud.

Por ejemplo, los circuitos de calefacción por ventilación de aire pueden ser perjudiciales para personas con problemas respiratorios como el asma, al resecar el ambiente, o con alergias, al producir movimiento de sustancias como el polvo u otras partículas en suspensión.

En el caso de las calefacciones instaladas mediante un circuito bajo el suelo, el calor que irradian pueden afectar a la vasodilatación y provocar problemas como las varices.

Finalmente, los métodos como las estufas, chimeneas u otro sistemas que irradian gases y materiales potencialmente nocivos como el radón, partículas de carbón o benzopirenos pueden ser muy irritantes y en casos leves provocar intoxicaciones con síntomas tales como dolor de cabeza, náuseas, mareos, agitación respiratoria y debilidad.

¡Este invierno utilizad la calefacción con precaución! Si precisáis de mayor información no dudéis en poneros en contacto con nosotros.

Dra. Marta González

Medicina Integrativa, Nutrición y Psiconeuroinmunóloga. Unidad PNIE at Clínica Omega Zeta
Nacida en Barcelona, la Dra. Marta González–Corró es licenciada en Medicina y Cirugía General por la Universidad de Barcelona. Cuenta con un máster en Nutrición y Alimentación por la Universidad de Barcelona, es terapeuta PraNeoHom por el Instituto PraNeoHom en Barcelona y está postgraduada en Psiconeuroinmunoendocrinología y Nutrición Ortomolecular por la Universidad de Barcelona.

También cuenta con formación en Nutrición Clínica Vegetariana y Nutrición Deportiva Vegana por el Instituto de Ciencias de nutrición y Salud (ICNS).

Es Coach certificada por la EEC (Escuela Europea de Coaching) y por la CEFOC (Centro Europeo de Formación en Coaching Estructural) y Didacta de PNL (programación neurolinguistica) por la AEPNL, además de creadora del Master en PNL y Salud del Institut Gestalt de Barcelona.

Actualmente, trabaja como médico integrativo en la Clínica Omega Zeta.
Dra. Marta González

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