emociones y salud

Así impactan las emociones en tu salud

¿Es posible que nuestras emociones estén repercutiendo de forma negativa en nuestra salud? ¿Cuál es la relación entre ambas? Hoy hablamos sobre la conexión entre cuerpo y mente, y cómo podemos gestionar las emociones negativas para incrementar nuestro bienestar y salud.

Sabemos que la enfermedad está influenciada por diferentes factores, es decir, es de origen multifactorial. Por este motivo, no podemos ignorar los factores emocionales que nos están afectando en el momento en que la enfermedad se manifiesta.

Las emociones son reacciones psicofisiológicas que experimentamos a diario aunque no siempre seamos conscientes de ello. Cuando aparecen, el cuerpo responde a esa emoción. Por esto, cuando estamos estresados, ansiosos o molestos, el cuerpo reacciona de una manera que nos indica que algo no anda bien. En cambio, si estamos alegres, optimistas o eufóricos, este reacciona de forma totalmente distinta.

¿Cómo afecta la mala salud emocional?

La mala salud emocional puede debilitar el sistema inmunitario del cuerpo, provocando que seamos más propensos a la enfermedad durante momentos emocionalmente difíciles.

Asimismo, las emociones negativas tienen consecuencias en la forma de cuidarnos, experimentando cambios de conducta que hace que abandonemos hábitos saludables como la alimentación equilibrada, el ejercicio físico o las relaciones sociales, y los sustituyamos por otros como el sedentarismo, el aislamiento o la adicciones.

¿Qué ocurre si las emociones se prolongan en el tiempo?

Las emociones negativas prolongadas en el tiempo pueden deterior nuestra salud, pudiendo ocasionar, entre otros, hipertensión o enfermedades coronarias.

El objetivo: conseguir una buena salud emocional

Las personas que gozan de buena salud emocional son conscientes de sus pensamientos, sentimientos y comportamientos, y se sienten bien consigo mismos y con su entorno. Esto lo consiguen mediante la gestión de las emociones, permitiendo que puedan enfrentarse a los problemas del día a día de forma consciente y saludable.

Cómo gestionar las emociones negativas

1. Sincerarse.

Es frecuente que las emociones negativas surjan de un problema, pensamiento o situación que no hemos expresado, o de una sensación desagradable vivida. Ante esto solemos guardarnos lo que sentimos para nosotros mismo y es así cuando el problema se agudiza. Es mejor reflexionar con nosotros y expresar ante alguien lo que nos atormenta. Al visibilizar nuestros pensamientos, estos adquieren una nueva perspectiva y muchas veces, la opinión de otro nos ayuda a aligerarlos y a empezar a borrarlos de la mente.

2. Cambiar el lenguaje.

No es lo mismo decirnos “tengo un montón de problemas” que enfocarlo con la frase “vivo ciertos retos pero encontraré el camino para solucionarlos y superarlos”. Ya sólo enfocando el mensaje de una manera optimista, cambia la percepción de las cosas y modificamos las estructuras mentales.

3. Centrarse en lo bueno que tenemos.

La mayoría de pensamientos negativos, especialmente aquellos que son recurrentes, tienen su origen en un vacío existencial. Esto es normal dado el estilo de vida acelerado, el cual nos hacer perder perspectiva y nos aleja de las cosas positivas que tenemos en nuestra vida. Por eso, nada mejor que elaborar una lista con aquellos que nos hace sonreír, con las cosas por las que estamos agradecidos, con las personas o los hábitos que nos hacen felices, para que nos ayuden a recordar en los malos momentos todo lo que tenemos y lo valoremos.

4. Prestar atención al ambiente.

Nuestras emociones también son producto del ambiente en el que vivimos, la calidad de las relaciones interpersonales que tenemos, y muchos otros factores. Te habrás dado cuenta que si estás mucho tiempo cerca de personas negativas, lo más normal es que poco a poco te “contagien” de su actitud y tu estado emocional empeore.

5. Yoga-Meditación, Mindfulness, Tai Chi, Pilates…

El día a día, las obligaciones, el trabajo, la conciliación familiar, son situaciones que pueden provocarnos estrés y aumentar la percepción de los pensamientos negativos. Además, la falta de tiempo que todas nuestras rutinas nos dejan, hace imposible reflexionar y gestionar nuestras emociones. Como solución a esto, plantearse aprender y practicar distintas técnicas como el yoga, el Mindfulness o el Tai Chi, nos ayuda a poner la mente en blanco, ordenar las emociones, enfocarnos en el ahora, relajarnos y reestructurar la mente.

Existen muchas maneras de cuidar, proteger, atender y curar nuestro organismo. La medicina integrativa tiene en cuenta estos aspectos, detectando la causa principal y tratándola para restaurar el equilibrio del organismo. Si nuestro cuerpo y mente están sanos tendremos la fuerza para combatir los distintos patógenos (virus, bacterias…) ya que no encontrarán en nuestro organismo las condiciones de vida idóneas.

Dr. Pere Gascon

Dr. Pere Gascon

Oncólogo y Director Médico at Clínica Omega Zeta
El Prof. Pere Gascón es en la actualidad Director del Laboratorio de Oncología Molecular y Translacional y, Consultor senior del Departamento de Hematología-Oncología en el Hospital Clínic de Barcelona. Está certificado por la American Board of Internal Medicine en Medicina Interna, Hematología y Oncología Médica.Se formó en la New York University Medical Center (New York), en los National Institutes of Health (NIH-Bethesda), y en laWashington University (St. Louis). Actualmente es oncólogo y Director médico de la Clínica Omega Zeta. En 1995 recibe el Laureate Award por la American College of Physicians.En 1998 es elegido entre The Best Doctors in America.
Dr. Pere Gascon

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